A todo esto... ¿Como sería "Caballo de guerra" en Uma Musume?

 

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Para responder a la pregunta de si esta película sería posible en Uma Musume, primero tendríamos que preguntarnos si la Primera Guerra Mundial ocurrió dentro de este universo ficticio. La respuesta corta es que no lo sabemos, Cygames apenas nos ha revelado migajas de los hechos históricos que sí ocurrieron, y la historia la interpretan un poco por libre, aunque respetan tradiciones como las competiciones ecuestres tradicionales desde el siglo VIII vinculadas a rituales religiosos y samuráis.


Pero viendo que la guerra no es ajena al mundo de uma musume, demostrado en personajes que portan armas bélicas.


En el manga de Cinderela Gray literalmente aparece un ejército al servicio de las umas.


Y una de sus tres diosas, Byerley Turk, literalmente viste como un militar porque en la vida real fue caballo de guerra.

Fuente

Incluso sin esto, creo que nos la podemos jugar y asumir que las dos guerras mundiales si existieron, pues vemos elementos que se desarrollaron en esos tiempos, como los cronómetros modernos.


En material oficial se muestra al padre de Fenómeno con un reloj de pulsera.


Los relojes de pulsera se inventaron en la primera Mundial.

Además, distribuciones geopolíticas como Alemania parecen referenciarse en su versión actual como en el caso de Eishin Flash y su proceso como estudiante de intercambio, pero no hay nada explícito.


Más me atrevería a decir que, el hecho de que haya producción en serie de las herraduras, podría ser una prueba de que la Primera Guerra mundial si ocurrió.

Pero bueno, esto son suposiciones, si el día de mañana dicen los creadores que jamás pasó en su mundo, pues to este vídeo se irá al garete.

Para saber cómo se adaptaría la película, tenemos que saber cómo se adaptan la vida de los caballos en el mundo de Uma Musume, y para ello a su vez tenemos que saber que los destinos son prácticamente iguales pero con finales más felices,


como el caso de Silent Suzuka, que en la vida real tuvo que ser sacrificada tras su accidente, pero en el anime vuelve a correr tras el mismo.


Miku: ¿Y si tienen finales felices porque la madre de Special Week se muere?

Murió feliz.

Miku: ¿Y como sabes que los caballos de tiro también reencarnarían en umas? La madre adoptiva de special week era una yegua de tiro y en su mundo es una humana normal.

Necesidades del guión. Ese es tema de otro video.

Alguno se estará preguntando si aparecerían canciones en esta película. Lo más probable es que no, recordemos que las umas tienen que aprender a bailar y cantar, no es algo que hagan por naturaleza.

Solo me queda aclarar una cosa, si la Primera Guerra mundial ocurrió en el universo de Uma Musume, seguramente las umas NO serían la fuerza de defensa en primera línea. Siguen teniendo instintos equinos, y son una minoría poblacional incluso en su mundo moderno, siendo que las personas normales se sorprenden de verlas en un metro.


Se podrían asustar por las explosiones, y si perder a mil soldados de infantería era una tragedia estadística en la primera mundial; perder a mil Uma Musume sería un golpe demográfico devastador del que una especie tardaría décadas en recuperarse.

Aún así, tal como refleja la película, esto no evitaría que fueran reclutadas en alistamiento forzosos, posiblemente realizados por otras sumas patrióticas, ya que en la vida real el ejército tenía la potestad de ir de granja en granja requisando caballos. Seguramente si pagarían, como en la vida real, pero sería más un pago adelantado por contrato.

Es triste recordarlo pero, en esta guerra caballos, burros y mulas eran el principal motor de la logística para el transporte, razón por la que muchos de estos animales morían por el barro, enfermedades derivadas de este y cansancio extremo que terminaba en ataques al corazón.

Las umas no estarían completamente desprotegidas, ya que hasta en la vida real se preparó máscaras de gas para caballos, por lo que probablemente también les darían calzado y ropa adecuada para correr por las llamadas tierras de nadie.

Hablando de estas mismas, no sería raro que llegasen a darse treguas muy puntuales para que los camilleros pudieran recoger a sus muertos, o para no atacar en las horas de comer, como se sabe que pasaba en la vida real. 

Más de uno se estará preguntando por qué las Umas no se revelan siendo tan fuertes, pero esto tiene una respuesta bastante sencilla.

¡Nadie es inmune a la propaganda! 

En 1914, el sentido del deber y el patriotismo te salía hasta en los cereales, y las umas empatizan rápido con los ideales humanos, para ejemplo un botón.


Dicho esto, las líneas de caballería serían una fuerza especializada, pero no la mayoritaria, como en la guerra real, vaya.

Vamos a ver otros elementos que deben cambiarse al ser las Umas seres con consciencia y no simples animales de trabajo.

Joey vivirá como animal de granja, sería una Uma de campo como Special Week. 

Y sé que nadie lo va a preguntar, pero me gusta hablar solo. Su nombre seguiría siendo Joey, ya que reencarnan con el nombre que les pusieron los humanos en su vida pasada. Y no se preocupen si suena masculino, en realidad es un nombre neutro.

Además, las Umas pueden tener nombres masculinos, como Mister Ce Be, la palabra mister significa "señor" en inglés.


Otro detalle a cambiar sería la subasta. En lugar de vender su cuerpo, podría vender su servicio como mano de obra, similar a como las mujeres de la época se ofrecían como sirvientas del hogar en el periódico.


Aunque para recrudecer las cosas, podemos decir que en el caso de las umas, esto no sería visto como un trabajo digno como tal, si no como una salida desesperada por no encontrar otro empleo, por eso se va con el mejor postor.

En lugar del adiestramiento de la peli original, serían escenas de Albert y su amigo explicándola como trabajar y divertirse, compartiendo un saludo secreto, el ulular de un buho que ella no sabe imitar.

El problema no sería que no está domada, si no que no sabe controlar su fuerza y se cansa arando los campos.

Cualquier otro detalle se verá en la sinopsis que viene a continuación, vamos.

Comienza con un flashback a la infancia de Albert Narracott. En él, vemos cómo llega a una zona donde una madre Uma y su hija practican carreras después de que la madre regresa del trabajo. Tras descubrirlas, Albert aplaude el esfuerzo de la pequeña y le regala una manzana a la niña Uma, quien tiene aproximadamente su misma edad.


Retomamos el tiempo presente, Ted (padre de Albert), se encuentra sumido en deudas. En un intento por sacar adelante su situación, acude a la plaza y puja por Joey. Pese a las dificultades de la subasta, consigue hacerse con sus servicios permanentes, comprometiéndose a brindarle casa y sustento como pago acordado.


Esa noche, Albert, quien ya ha cumplido 15 años, intenta acercarse a Joey con una pregunta: "¿No nos hemos visto antes?". Sin embargo, la joven Uma no parece recordarlo. Mientras tanto, el ambiente se tensa entre sus padres; discuten porque la madre, Rose, considera que una Uma tan joven e inexperta no podrá labrar los campos, sin importar cuánta energía tenga. Ted, sin embargo, zanja la disputa alegando que ella era su única opción posible.



Albert intenta acercarse a Joey, pero ella rechaza cualquier gesto de amistad. Se siente humillada por tener que venderse como mano de obra y mantiene una actitud puramente de negocios. La situación empeora cuando Albert intenta enseñarle un saludo secreto mediante un silbido; al no poder realizarlo, Joey se siente aún más frustrada por su condición.


Con las deudas acumulándose, Ted Narracott pierde la paciencia y recrimina a Joey su falta de eficiencia en el arado. La tensión estalla cuando Joey, indignada por el trato y las exigencias, le responde desafiante: "¡Pues si tanto sabe, hágalo usted!". Se despoja del yugo y lo arroja violentamente hacia él, haciéndolo rodar por el suelo.


Fuera de sí, Ted llega al extremo de amenazar a Joey con una escopeta. Sin embargo, ella le sostiene una mirada de : «No serás capaz». Por fortuna, Albert interviene y logra convencer a ambos de evitar una tragedia. A partir de ese momento, Albert decide involucrarse y, con paciencia, le enseña personalmente a Joey cómo arar la tierra. Este cambio mejora la convivencia con toda la familia, aunque el padre sigue manteniendo cierta distancia emocional.


Para suavizar las cosas, la madre les muestra las medallas de guerra de Ted, explicando que su carácter difícil es el resultado de su valentía y de no haberse rendido en el frente.

Aunque el fuerte vínculo familiar se desarrolla día a día, la esperanza se desvanece cuando las cosechas fallan y la guerra llega a la región. Joey comprende que su presencia ya no genera ingresos para la familia que la cuidó, por lo que decide sacrificarse. Antes del amanecer, se alista como fuerza de trabajo especializada en el frente. Al integrarse como una Uma al servicio de la nación, obtiene una importante compensación económica. Regresa a la casa y deja el dinero en un sobre junto a una nota de despedida mientras todos siguen durmiendo. Al despertar, se les parte el corazón, aunque Ted en cierto modo, agradece que se haya marchado pagando su deuda.

No creo que el resto de la historia fuera muy diferente, habría cambios importantes como que el entrenamiento de Joey no sería de caballería humana, si no disciplina impartida por otras umas con más experiencia, como Topthorn.

Tras la escena de carga de caballería, a Albert le llegarían los bocetos de su amiga Uma, y sabiendo que está bien, pero corre peligro, decide alistarse en el ejército.


Habría un par de escenas donde se desarrolla la amistad de Joey y Topthorn, incluso como se ocultan planeando escapar. Así terminarían conociendo a Emili y su abuelo, y se quedarían con ellos ya que no conocen el camino de regreso a casa y puede que las estén buscando por deserción y traición. 

Tras que el abuelo de Emily los oculte de los soldados como en la película original, Joey, agradecida, quiere enseñar a Emily el viejo juego de las carreras que realizaba en su infancia con su madre. A la mañana siguiente, carga a su amiga en sus hombros, y cuando sale corriendo junto a Topthorn, es sorprendida y apresada por el ejército. 

Joey, con miedo de que hagan algo a su segunda familia adoptiva, accede a volver a trabajar para el ejército hasta el final de la guerra a cambio de que no den pena capital a nieta y abuelo por encubrimiento.

Debido a los conflictos y el esfuerzo en las tareas de carga, Topthorn terminaría muriendo por la pierna herida, habiendo aprendido que Joey no era una simple cadete. Tras un entierro improvisado, Joey entraría en pánico, echando a correr porque es lo único que le hace sentir joven y libre. Haría una carga ella sola hasta terminar enredada y llorando por una trampa de cable de espinas.

Tal acto organizaría una momentánea tregua entre ejércitos para salvarla y llevarla a la base donde, por fin, se encontraría con su viejo amigo tras conseguir imitar el silbido que solo ellos dos conocían.


Joey seguiría luchando hasta el final de la guerra, y al acabar la misma, bueno, que tal si se los narro más detalladamente. . .

— Entonces... La guerra acabó — dijo Joey, aliviada y comiendo una zanahoria verde que llenaba poco, pero te hacía el apaño. — Supongo que ya puedo irme, mi amigo, digo más, mi hermano, termina su servicio dentro de poco así que. .

Uno de los mandos más altos del ejército suspiró, y sacó de una cartilla un documento con su nombre y fecha. — Señorita Joey, usted es una de las 700.000 Uma Musume que se alistó voluntariamente al ejército a cambio de un pago en libras por su servicio y lealtad total al gobierno de Reino Unido, ¿Es correcto?

— Eees correcto — le vaciló un poco la voz.

— Según este contrato que usted misma firmó, una vez finalizada la guerra, deberá pagar su Deuda de Reincorporación.

Echó las orejas atrás al escuchar la palabra "deuda". Llevaba 4 años en guerra y no tenía donde caerse muerta, ¿De qué deuda le hablaban?

— Le recuerdo que, como pago por el entrenamiento y manutención, debe subastar su contrato de servicio de 5 a 10 años hasta que salde el precio.

El hombre de lenguaje burócrata no parecía tener sangre en las venas mientras le hablaba, y los dos hombres a su espalda con rifles y ballonetas, no querían andarse con tonterías.

— Tiene que haber otra forma — el sargento, conmovido por la historia que sabía y todas las peripecias que la uma ahí presente había vivido, intentó defenderla. — Se ha demostrado que es quien dice ser, y su valía es mayor que cualquier papel del gobierno.

— Vaya entonces a Londres y cuénteselo al rey. Las umas no estaban obligadas al reclutamiento cuando ella tomó éste contrato y lo leyó.

— ¡Yo ni siquiera se leer! — restalló Joey. — ¡Ustedes me prometieron que no vendería mi alma con esto!

— ¡Y no ha vendido su alma! — el alto cargo gritó más alto que ella. — Esto no es esclavitud, usted ofreció un servicio y lo estamos cobrando.

— ¡Su servicio es una estafa! ¡Los de su clase se quedan firmando papeles mientras inocentes se rompen las piernas corriendo en las trincheras! — Joey se descubrió perforando la madera con las uñas. — Vi morir delante de mis ojos a la capitana de pelotón Topthorn. Ella creía en la causa justa de esta guerra, "La guerra para terminar con todas las guerras", le aseguro que se manchó las manos con más sangre que usted, ha hecho por este país más de lo que usted jamás hará, ¿Creé que soy ganado? No me hable a mí de deudas.

El alto cargo bajó los ojos hasta los dedos y los subió hasta la mancha blanca en el cabello. — Se hará una subasta, y por ser usted se le dará un contrato de solo cuatro años. Quedará bajo la tutela legal especial del ejército, podrá hasta gastar esos meses como empleada en el Turf si lo solicita, pero no se le dará un trato especial. Y piense bien sus próximas palabras o se la reprenderá por desacato.

— Así lo hará — intervino el sargento, llevándose miradas de todos los presentes. — No te preocupes, hija, las trincheras eran el mayor de tus problemas, esto podremos solucionarlo. 

Joey quería voltear la mesa, dar una coz en la cara de ese alto cargo con expresión de ladrillo, pero prefirió solo asentir y retirarse, aún tenía heridas abiertas, y sabía que podía confiar en Albert. Ya había surcado las tierras de nadie, saltado por encima de los espinos, y matado a soldados enemigos, esperar un poco más para regresar a casa no le causaría daño.

***

Dos horas después.

Fue Albert quien acompañaría a Joey hasta la tarima. El día era de cielo claro, pero se sentía tan gris como masticar ceniza. No había nadie que los escuchara en los corredores, pero tampoco tenían muchas ganas de hablar. 

— Te vamos a sacar de esto — dijo Albert.

— Más te vale, o tendrás que buscarme en Francia cuando escape — Joey puso una sonrisa desgastada. Una parte de ella lo decía enserio.

Albert prefirió seguir en silencio hasta las grandes puertas de la salida. Eran de roble, como los de la habitación de Joey en la granja. La habitación de cama humilde que llevaba cuatro años vacía. Un grupo amplio de soldados, de los que Joey no reconoció ninguna cara, se acercaron a Albert con dinero en la mano.

— Son 29 libras. Cómpralo.

Albert se quedó mirando el dinero y Joey lo empujó dos veces del hombro para que lo tomase.

— ¿Lo sabe el mayor? — preguntó Albert mientras una timidísima sonrisa se formaba.

— Contribuyó con 10, pero nadie puede saberlo — giró en tres cuartos para mirar a un hombre con abrigo sobre los hombros. — Tu amigo, el de allá con muletas, contribuyó para que reconocieran a Joey como cercana a un oficial, para que se quedara con nosotros.

Joey suspiró algo cohibida, "cercana a un oficial", miró sus manos y volvió a ver barro de trincheras y sangre mientras enterraba a su compañera de armas. Cerró los puños. Eso era lo más cerca que había estado de una oficial.

Un hombre más uniformado, de bigote y gorra graciosa, apareció repentinamente para meter prisa. — Venga, Narracott, ya va a empezar, no queremos perdernos esto.

Caminaron hasta una plaza con múltiples hombres y varias umas esperando en fila. Joey no reconocía ningún rostro, y al mismo tiempo, conocía esas caras. Recordó el día que se separó de su madre para ir a buscarse la vida en la gran ciudad, fracasar estrepitosamente como chofer y respirar carbón en una fábrica. Todas esas caras las había tenido ella, esa sensación de huir hacia adelante y desear que sea lo que tenga que ser. Se estaban ofreciendo para trabajar, y parecía que se entregaran voluntarias a la horca. 

— Estáis de suerte, no están ofreciendo más de 15 libras — le pareció que le decían. Su vista estaba perdida en los pasos de herraduras contra el fresno, ¿Qué diferencia había entre esto y la venta de esclavos?

"Que a los esclavos no les pagaban la comida para cargar como caballería". Quiso pegarle una patada a algo. Alimentar a un ser sapiente debería ser caridad básica, no un contrato.

Finalmente fue su turno, y un hombre arto de alubias en un atril empezó a gritar sumas monetarias. — 4 libras. 5. ¿Quién da más, quien da más? Veo ahí un seis.

— Once libras — dijo un hombre gordo de bigote blanco y bombín.

— El carnicero de Cambrai, lleva pujando alto toda la mañana — dijo el oficial al lado de Albert.

Joey captó esas palabras, se imaginó 12 horas seguidas encerrada partiendo huesos de cerdo en una cocina francesa. Sintió un escalofrío. Recordó incluso algunas historias de terror que había escuchado en las trincheras sobre qué a las umas que no servían las sacrificaban y se las comían.

— 17 libras — dijo el oficial.

— 20 de sus libras francesas y que se termine esto, amigo — habló arrogante el carnicero francés.

— 27 — el oficial subió el dinero en alto.

— 27 libras — repitió el hombre del mazo de pujas.

— 28 libras — dijo el francés.

— 29 libras — dijo el oficial.

— ¡30 libras!

Los ojos de Joey iban de un espectador a otro, sentía el bozal social en la boca, sentía que la habían robado su voz.

— ¡100 libras!

La multitud enmudeció al tiempo que esas palabras hacían mella. Ese silencio se volvió murmullo cuando dio un paso al frente un hombre cano, de barba redonda y con olor a granja. — Señor, si puja en contra mía, venderé mi abrigo y ofreceré 110.

Joey quedó con menos palabras de las que tenía. Aquel hombre que pujaba por ella era el abuelo de Emili, pero su nieta no estaba en ninguna parte. Miró a Albert, parecía que iba a abrir la boca pero el anciano siguió hablando.

— Si superan esa cifra, yo venderé mi granja y ofreceré hasta mil.

Las piernas de Joey se sentían flácidas, y chocó de boca contra un muro emocional. ¿Iba a decirle que no se iba con él? ¿Podría mirar a los ojos cansados que le acababan de salvar la vida por segunda vez y negarse a seguir un simple contrato?

— ¡Tengo 100 libras! A la una, a las dos, ¡Vendido! — cerró el caso un golpe de mazo.

Joey dio dos pasos hacia delante y cayó pisando firme contra la tierra. Caminaba como los gaseados que se debaten entre la vida y la muerte y avanzó hasta donde el abuelo pagaba en metálico.

— Joey, hija, en cuanto escuché esa historia de la uma milagrosa, viajé tres días porque no tenía duda de que eras tú.

Él la tendió la mano mientras ella le devolvía una mirada de lagrimales a tres segundos de quebrarse.

— Señor, espere — Albert llegó y el hombre rodó los ojos. — Le daré todo el dinero que ha invertido, se lo pagaré cuando estemos en Inglaterra, pero se lo suplico, entrégueme ese contrato.

El hombre suspiró pesado mientras Joey le echaba los mismos ojos al soldado y su compañero. — Si, lo se, tú la rescataste de unos espinos, pero no sabes nada sobre ella.

— Se equivoca, lo sé todo sobre ella.

Joey dio un paso más cerca del llanto. — Señor, ¿Donde está Emili?

El anciano hizo un mal gesto con sus labios pastosos por la edad. — La guerra nos arrebató algo muy valioso a todos — le extendió la mano y acarició su cabeza. — Tú eres todo lo que me queda de ella ahora. Por favor, vámonos a casa.

Joey se descubrió cayendo sobre sus rodillas y dejando sus lágrimas salir mientras manchaba el suelo. Manos sobre la tierra una vez más. ¿Cuando sería el día en que sus actos no le trajeran decisiones cada vez más difíciles? 

Albert se arrodilló a su lado y puso una mano en sus hombros. — No te preocupes, se que vivirás mejor con él — empezó a reír algo nervioso. — Siempre... Siempre podrás escribirnos una carta, aún guardo esa que dejaste en tu despedida, con faltas de ortografía y todo.

Joey nunca había aprendido a leer y escribir, solo sabía palabras sueltas que su madre la enseñó. En esa carta que acompañaba el dinero por inscribirse, solo ponía; "os quiero".

El anciano buscó en su bolsillo una vieja tela con unas medallas. — Espera, ¿Sabes que es esto?

— Son del regimiento de mi padre, ¿Dónde lo obtuvo, señor? 

— Toma, es tuyo — Albert lo agarró firme entre sus dos manos. El anciano miró a la pobre joven que seguía llorando en el suelo, y le extendió también el contrato. — Y esto también.

Albert trago saliva y lo tomó con toda la delicadeza que se merecía, y enseguida fue a buscarlas 29 libras en su bolsillo.

— No hace falta, no te preocupes.

Joey se levantó con el corazón extendido a cada ápice de sus venas. Abrazó al hombre anciano dejando lagrimones en el centro de su pecho. — Gracias, muchas gracias.

— Es lo que Emili hubiera querido, y ella era la jefa.

Extendieron el abrazo hasta que Joey dejó de llorar, y después, se despidieron para siempre. Hacia un ocaso naranja. 

Hacia un atardecer mejor. . .

***

Hola Albert, hoy fallo a mí promesa de solo escribirte una carta a la semana, pero ahora que tu esposa se ha ido contigo, creo que es una ocasión especial. El tractor que me regaló tu hijo ha hecho un excelente trabajo, y sabes, gané una buena cantidad de libras por quedar tercera en el hipódromo.

Hoy me ha dado por recordar cuando la Segunda Guerra Mundial azotó Europa, que suerte tuvimos de estar exentos por nuestra labor agrícola. Todavía tengo las manos callosas por empujar aquel arado con las cuerdas. ¿Recuerdas las huelgas que vivimos en los años 20 hasta que recibimos los subsidios gubernamentales que merecíamos? ¿Lo mal que dormimos el 39 cuando la conscripción británica empezó a reclutar tropas de entre 20 y 32 años? Creo que si tu madre no hubiera estado ahí para consolarme, hubiera corrido yo solita hasta Polonia a volcar un par de tanques. 

Al final nunca pude reencontrarme con mi madre, así que agradeceré eternamente que me trataran en esta casa como a una más, y se que os lo puse difícil. Casi tan difícil como fue mantener el resguardo de la Dig for Victory para centrarnos solo en la exención agrícola y no en milicias de papeles no combativos.

No se porque te cuento todo esto, lo único que consiguen estas letras es que salgan gotas de mis ojos y arruinen el papel. No sabía que ese dicho de que las Umas vivían tanto como los duendes era cierto, y ahora que veo como el reloj no me envejece, espero cada vez con más alegría el día que nos volvamos a ver. Hasta entonces, me conformo con poder escribirte, y sin faltas de ortografía, como debe ser.

Firmado. Joey.

***

La vieja uma caminó hasta la tumba de su hermano, la losa más bonita del campo. Barrió las hojas con la escoba casi tan antigua como ella, y levantó la tierra para guardar debajo el papel. Hoy había otra cruz que lo acompañaba, y no dudaba que, en unas décadas que no tardarían en llegar, ella los acompañaría también. Se marchó a hacer sus quehaceres después de revisar otra vez el epitafio. 

"Aquí descansa Albert Narracott. Buen esposo, gran militar, mejor persona".




***

Fuentes: 

Lo básico de Uma Musume: https://umadacchidensetsu.com/the-basics-uma-musume-pretty-derby/

Breitling Navitimer: La apasionante historia de un cronógrafo - RABAT Magazine https://share.google/fEt6u4AZOOMA9bdXT

Mapa: https://www.researchgate.net/figure/Figura-1-Europa-antes-y-despues-de-la-Primera-Guerra-Mundial_fig1_319949245

Infancia de Fenómenos: https://youtu.be/joM4FlDgzbE?is=8TlwKwaEbHyYGrRw minuto 21:46

http://www.hertsatwar.co.uk/archive/great-war-articles/horses-british-army-remount-service-in-ww1/#:~:text=Prior%20to%20the%20First%20World,units%20mobilising%20under%20its%20orders.

https://www.pavo-horsefood.es/blog/arestines-talones-agrietados-o-fiebre-del-barro-en-los-caballos/

https://readingbug2016.wordpress.com/2015/07/15/trench-warfare-1914-1918-the-live-and-live-system-tony-ashworth/#:~:text=I%20do%20read%20some%20interesting,of%20a%20light%20bulb%20moment.


Dibujos y fotos:

Umas en guerra: https://www.reddit.com/r/Gunime/comments/1oo2gu1/what_if_theres_an_anime_for_ww1_uma_musume_pretty/

Dibujo del poster de la peli: https://www.reddit.com/r/UmaMusume/comments/1m1w39c/you_guys_think_umas_treat_war_horse_like_its/?tl=es-419

Dibujo usado para Topthorn: https://www.reddit.com/user/Impossible_Leg_4576/saved/

https://www.reddit.com/r/ww1/comments/1k9p3pf/a_picture_taken_by_my_german_ancestor_the_enemy/?tl=es-es#lightbox

https://www.bbc.com/mundo/video_fotos/2014/09/140829_fotos_galeria_postales_trinchera_otto_schubert_washington_tsb


Videos usados de fondo en orden de aparición:

- https://vm.tiktok.com/ZNRm458cc/

- https://vm.tiktok.com/ZNRmnNKhQ/

- https://vm.tiktok.com/ZNRmXTyt2/

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